TRASTORNO LIMITE DE LA PERSONALIDAD

Feb 12, 2018 | Limite o Border line, Trastornos de personalidad

Por qué todos quieren entrar en La Casita de Bad Bunny: Andrés Montero lo explica en Woman

Woman Madame Figaro ha contado con Andrés Montero, psicólogo sanitario y director de Ethos Psicólogos, para analizar qué hay detrás del enorme interés por entrar en La Casita de Bad Bunny y por qué un espacio reservado a unos pocos puede generar tanta expectación.

Más allá del concierto, Andrés explica cómo la exclusividad, la necesidad de pertenencia y el miedo a quedarse fuera pueden aumentar el deseo de formar parte de una experiencia. Las redes sociales intensifican además este fenómeno porque permiten ver, casi en tiempo real, quién está dentro y quién se ha quedado fuera.

En su análisis también destaca el papel de la validación externa. Cuando la aprobación del grupo se convierte en una fuente principal de autoestima, existe el riesgo de que nuestra identidad dependa cada vez más de cómo nos ven los demás.

La reflexión va así más allá de Bad Bunny: plantea hasta qué punto vivimos determinadas experiencias por disfrutarlas o por poder demostrar que hemos formado parte de ellas.

Puedes leer el artículo completo y la intervención de Andrés Montero en Woman Madame Figaro.

       El trastorno límite de la personalidad se podría llamar el trastorno de las emociones. Este trastorno lo padece entre 1% y  3% de la población. En nuestro centro de psicología en Alcalá de Henares hacemos un análisis profundo sobre ello.

Características del Trastorno límite de la personalidad.

       La persona  que lo padece,  lleva a cabo  esfuerzos tremendos y desesperados para evitar el abandono emocional y la indigencia, ya sea real o imaginario. Eso provoca que las relaciones interpersonales sean muy intensas  e inestables, pasando de adorar a una persona a despreciarla completamente,  sin razones objetivas y en escaso tiempo entre un extremo y otro.

       Son personas bastante impulsivas tanto en las relaciones personales como en su día a día. Esta impulsividad se suele manifestar en conductas  que pueden dañarles personal o emocionalmente como sexo descontrolado, gastos sin límite, drogas, autolesiones, atracones de comida, apuestas…

       La idea que tiene de sí mismo varía continuamente, desde ser lo peor hasta ser “normal”, raramente llegan ni siquiera a rozar la euforia.

       Los episodios depresivos suelen ser tremendos. Pueden llegar a quedarse en su habitación o su cama desde varias horas a varios días seguidos, soportando un dolor emocional tremendo. Fruto de este dolor emocional, las conductas suicidas y las conductas autolesivas son bastante frecuentes y recurrentes. Estas conductas no son una llamada de atención, son una forma de expresar el grandísimo malestar y dolor del que es prisionera la persona con trastorno límite.

       También tienen fuertes estallidos incontrolados de irritabilidad  o ansiedad que duran desde unas horas hasta unos pocos días. Los enfados suelen ser intensos  y fuera de lugar, lo que da lugar a peleas físicas recurrentes, y enfados constantes.

       Otra característica, tal vez una de las  más prototípicas, es la sensación crónica de vacío. Un pozo sin fondo, lleno de Nada, en el centro de su corazón. La persona con un trastorno límite de personalidad suele tener una biografía con bastantes situaciones traumáticas de diversa índole, comprimidas casi todas en la infancia y la adolescencia.

       Estas situaciones traumáticas pueden ser haber soportado  bullying, haber sido víctima de abusos sexuales o violaciones, duelos de personas muy importantes no resueltos, accidentes físicos o enfermedades graves… Soportan muy mal el estrés, llegando a generar ideas paranoides transitorias y sintomatología disociativa grave.

Datos curiosos para pensar del trastorno limite o borderline.

       Las conductas suicidas llevadas a cabo por personas con un trastorno límite de la personalidad tienen un éxito de un 8 – 10 %. La sintomatología, disminuye espontáneamente, sin llegar nunca a cero, en la cuarta década de la vida. La película “La herida” de Fernando Franco (2013), retrata bastante bien lo que es un trastorno de personalidad límite.

       Muchas gracias por  leerlo hasta el final, por vuestros comentarios, por compartirlo, por vuestros  «me gusta » y  «+1», y sobre todo por estar a ese lado haciendo que esto sea posible.

¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)
Psicólogo en Ethos psicólogos | info@ethospsicologos.es

Número de colegiado C.O.P. Madrid: M-21496.

Soy Andrés, licenciado en psicología con másters en terapia de pareja y familia, en psicología clínica y de la salud, en psicología legal y forense y clínico en EMDR.

Saber más.

0 Comentarios

Enviar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1
Escanea el código
Call Now Button