Hiperventilacion

May 24, 2017 | Ansiedad, Ataques de ansiedad

Por qué todos quieren entrar en La Casita de Bad Bunny: Andrés Montero lo explica en Woman

Woman Madame Figaro ha contado con Andrés Montero, psicólogo sanitario y director de Ethos Psicólogos, para analizar qué hay detrás del enorme interés por entrar en La Casita de Bad Bunny y por qué un espacio reservado a unos pocos puede generar tanta expectación.

Más allá del concierto, Andrés explica cómo la exclusividad, la necesidad de pertenencia y el miedo a quedarse fuera pueden aumentar el deseo de formar parte de una experiencia. Las redes sociales intensifican además este fenómeno porque permiten ver, casi en tiempo real, quién está dentro y quién se ha quedado fuera.

En su análisis también destaca el papel de la validación externa. Cuando la aprobación del grupo se convierte en una fuente principal de autoestima, existe el riesgo de que nuestra identidad dependa cada vez más de cómo nos ven los demás.

La reflexión va así más allá de Bad Bunny: plantea hasta qué punto vivimos determinadas experiencias por disfrutarlas o por poder demostrar que hemos formado parte de ellas.

Puedes leer el artículo completo y la intervención de Andrés Montero en Woman Madame Figaro.

¿Qué es la hiperventilación?

       La hiperventilación es  una respiración rápida y superficial. Esta respiración es igual que la que tenemos después de correr hacia el autobús que casi perdemos, durante  más de tres minutos. Este modo de respirar  hace que durante el intercambio de gases, que se produce en los pulmones, disminuya la concentración de CO2   y aumente la concentración de oxígeno, en la sangre. Esta variación de las proporciones de los gases presentes en la sangre produce  un desequilibrio en el PH de la sangre, haciendo que   se vuelva alcalina. Se produce lo que se llama alcalosis respiratoria.

 Consecuencias de la alcalosis respiratoria.

       Según la sangre se va volviendo más alcalina, se van produciendo los siguientes  síntomas con mayor intensidad, según va pasando el tiempo: Hormigueos en pies, rostro y alrededor de la boca, resequedad en la boca, sensación de mareo, debilitamiento o pérdida de fuerza en las piernas, entumecimiento de los dedos de las manos, opresión en el pecho, dificultades de visión, temblores, aumento de la frecuencia cardiaca…

       Por otra parte,  cuando el cerebro se da cuenta que hay exceso de oxígeno en la sangre, reacciona mandando a los centros respiratorios situados en el hipotálamo,  reducir la frecuencia de las respiraciones para volver al equilibrio de PH en la sangre.

        Todos estos síntomas se producen de manera automática, sin que  exista ninguna otra  causa externa a la propia respiración.

Relación entre hiperventilación y ataques de ansiedad.

       De manera normal y deseable cuando existe un peligro objetivo y real, parte de la preparación del cuerpo, se basa en un aumento de la frecuencia respiratoria para llevar con más rapidez el oxígeno y los nutrientes a los músculos para efectuar la respuesta apropiada de lucha,  huida o congelación según el tipo de peligro.

       El problema reside cuando el peligro no es real, y se produce una hiperventilación como forma de preparar el cuerpo. Al notar, como que nos falta el aire, nuestro deseo de respirar se incrementa y forzamos las respiraciones produciéndose en este momento una competición entre nuestro cerebro que manda respirar más despacio para igualar el PH de la sangre y nuestra voluntad, que manda respirar más rápido porque tenemos una sensación de ahogo en el pecho. El resultado de esa competición es una opresión fuerte en el pecho, y un cansancio de los pectorales que genera una interpretación catastrófica o  un miedo mayor a que algo malo está pasando dentro de nuestro cuerpo, aumentando la ansiedad y cerrando el círculo como se puede ver en el gráfico.

Herramientas para evitar la Hiperventilación y la alcalosis respiratoria.

       La principal herramienta o tratamiento  para la hiperventilación es la respiración pausada. Esta se puede conseguir simplemente  disminuyendo  la respiración a entre 10 y 20 respiraciones por minuto  mediante alguna técnica de relajación que podamos aplicar en el momento como es la respiración diafragmática o la relajación  muscular.  También se puede disminuir la frecuencia de las respiraciones respirando dentro de una bolsa de papel como en las que se mete el pan.

Haciendo esto durante mas de 4 minutos la hiperventilación con sus síntomas somáticos desaparecerá.

Recordar, sobre todo que nunca,   se ha muerto nadie por un ataque de ansiedad o por hiperventilar.

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Número de colegiado C.O.P. Madrid: M-21496.

Soy Andrés, licenciado en psicología con másters en terapia de pareja y familia, en psicología clínica y de la salud, en psicología legal y forense y clínico en EMDR.

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