Las noches eran particularmente difíciles. Las noches de Agapito estaban llenas de pensamientos intrusivos que no le dejaban dormir. A menudo se preocupaba por cosas insignificantes que se amplificaban en su mente, convirtiéndose en escenarios catastróficos. Antes de dormirse en la cama revisaba minuciosamente conversaciones pasadas, analizando cada palabra y gesto, convencido de que había cometido algún error imperdonable. Estos pensamientos obsesivos gastaban su energía y lo dejaban exhausto al día siguiente. El insomnio era una constante en sus noches. Cuando lograba dormir, tenía pesadillas vívidas que lo despertaban en medio de la noche. Este patrón de sueño irregular contribuía a su cansancio crónico y afectaba su capacidad para funcionar durante el día.
En el trabajo también lidiaba con una falta de concentración preocupante. A pesar de su esfuerzo por mantener un rendimiento impecable, su mente vagaba constantemente hacia pensamientos negativos. Le costaba seguir instrucciones y, a veces, olvidaba detalles importantes de los clientes que llamaban. Esta situación aumentaba su estrés, creando un ciclo vicioso de preocupación y baja productividad.
Gracias por leer esta historia de terapia sobre distimia en el blog de ETHOS.
Número de colegiado C.O.P. Madrid: M-21496.
Soy Andrés, licenciado en psicología con másters en terapia de pareja y familia, en psicología clínica y de la salud, en psicología legal y forense y clínico en EMDR.






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